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Con un mercado abierto, diversificado y en crecimiento, Chile atrae cada vez más marcas internacionales interesadas en franquiciar
Considerado uno de los mercados más estables y abiertos de América Latina, Chile se ha consolidado como un terreno fértil para la expansión de franquicias internacionales. Pero, ¿qué busca exactamente el inversor chileno al apostar por una franquicia?
De acuerdo con datos del sector, el perfil del inversor local se caracteriza por la cautela, el análisis técnico y la preferencia por marcas que ofrecen respaldo, trayectoria y posibilidad de crecimiento a largo plazo.
Sectores más atractivos
El rubro de alimentos y bebidas lidera con cerca del 40% del total de franquicias activas en el país, seguido por los sectores de servicios (23%), vestuario (17%), comercio de conveniencia (14%) y educación (7%).
El consumidor chileno se muestra receptivo a nuevas marcas, y eso motiva al inversor a buscar franquicias que ya hayan sido probadas en otros mercados latinoamericanos, especialmente en países como Argentina, Perú, Colombia y México.
Seguridad jurídica y autonomía
Aunque Chile no posee una legislación específica sobre franquicias, el entorno regulatorio del país es favorable, con protección de la propiedad intelectual y libertad contractual. Eso permite al franquiciante establecer términos claros, y ao inversor, negociar condiciones con relativa autonomía.
La ausencia de una ley específica, sin embargo, exige una mayor diligencia en la elaboración de contratos, asesoría legal especializada y garantías claras sobre el modelo de negocio.
Lo que más valoran
El inversor chileno busca:
“Hay una clara preferencia por franquicias que no solo vendan un producto, sino que ofrezcan una experiencia sólida de marca, soporte estratégico y visión de crecimiento conjunto”, afirma un consultor local especializado en franquicias internacionales.
Una puerta a Sudamérica
Con una ubicación estratégica y tratados comerciales con más de 60 países, Chile también se convierte en una puerta de entrada para marcas que planean una expansión regional. Por eso, el perfil del inversor chileno también contempla la posibilidad de convertirse en socio regional de marcas con ambición de escalar en América del Sur.